Pueblos desaparecidos bajo las aguas.

Cuenta la leyenda que en pueblos sumergidos como el de LUCERNA, en Zamora, aún tañen las campanas de la iglesia, escuchándose por todo el valle en la mañana de San Juan. En otro, como el de CARUCEDO(León), junto a las Médulas, vemos el reflejo de su imagen sobre las aguas del río en la mañana del 24 de junio.

¿Qué pensáis cuando veis imágenes como éstas?

A mi me hace pensar en cómo sería la vida de las gentes que ocuparon sus calles; ciudades y pueblos que, hoy en día, están sumergidos bajo las aguas de lagos, pantanos, embalses…. ¿cómo era su día a día? ¿qué historia guardaban sus calles? ¿había algún monumento de interés?

Una ilustre de las letras, Ana Maria Matute, en su libro autobiográfico “El río”, habla con nostalgia de los veranos de su infancia pasados en Mansilla de la Sierra, pueblo riojano sepultado bajo las aguas del embalse de Mansilla:

“… me he preguntado si es cierta la vida lejos de esos lugares perdidos; si es cierta la vida y la muerte lejos de ahí, o simplemente, si es una de tantas mentiras como nos forjamos, en las que ciegamente nos sumergimos”.

Tomando como título el de un conocido tema de Héroes del Silencio, me gustaría que recordáramos algunos de estos pueblos y, ya que lo hemos citado, comenzaremos por Mansilla:

MANSILLA DE LA SIERRA (LA RIOJA)

El Embalse de Mansilla está situado en la Comunidad Autónoma de La Rioja, entre los pueblos de Mansilla de la Sierra y Villavelayo.

Situado en el río Najerilla, afluente del Ebro, ocupa una superficie de 246 hectáreas y tiene una capacidad de 68 hm³. Sus aguas ocultan el antiguo pueblo de Mansilla de la Sierra, cuya iglesia y alguna otra edificación son visibles cuando el caudal es bajo.

Este punto geográfico fue elegido por el Gobierno de la República, dentro de su estudio del plan hidrológico, para la construcción de una presa que embalsara el agua para riego y electricidad de los pueblos del Alto-Najerilla. En los planes iniciales el pueblo no iba a ser inundado puesto que se planteó realizar la presa algo más abajo.

En 1935 se dio luz verde al proyecto de construcción de la presa, pero un año más tarde estalló la Guerra Civil y con ello la inevitable ralentización de las obras, que las alargaría durante más de 25 años.

Al no poder llevar a efecto el plan de forma rápida, el gobierno de Franco decidió la inundación del pueblo, ya que la otra opción implicaba un nuevo trazado de carretera, que provocaría que el proyecto fuese más costoso.

Esta localidad, que a principios del siglo XX, era la más populosa de la comarca, comenzó a perder población progresivamente pasando a 400 habitantes en 1940, 200 en 1950 y poco más de 100 en 1959 cuando concluyó el llenado de la presa. Fue uno de los primeros pueblos de la zona en tener electricidad y carreteras asfaltadas, lo que da una idea de su importancia.

La falta de previsión en la construcción del nuevo poblado provocó historias llenas de dramatismo en la salida de las familias que todavía residían en el pueblo. La gente tuvo que marchar, algunos fueron a Logroño y otros, los mas pudientes, emigraron a Madrid y Barcelona. A los que se quedaron en el pueblo nuevo, construido a escasos 300 m. del embalse, se les llegó a pedir hasta 300.000 pts. de la época (año 1.960) por las nuevas casas.

Dentro de las ruinas que se dejan ver cuando bajan las aguas del pantano, entre septiembre y octubre, hay una construcción que destaca sobre las demás por su gran tamaño; se trata de ‘El Palacio’, albergue de paso de un grande de Castilla, Fernán González. También podemos ver los restos del primer quiosco de la música, hecho con piedra, que hubo en esta parte de la sierra.

A pocos metros del agua sobrevive la ermita de Santa Catalina.

«Algunos se han atrevido a bajar y han paseado entre las ruinas y lo que más les llama la atención es cómo se han conservado las maderas de las vigas, después de cuarenta y nueve años sumergidas»

http://www.larioja.com/20091006/rioja-region/mansilla-seca-20091006.html

FOTOGRAFÍAS:

http://www.elliodeabi.com/2012/03/de-nuevo-mansilla-de-la-sierra.html

http://www.panageos.es/fotos/mansilla_3189/mansilla-de-la-sierra-las-siete-villas-valle-del-najerilla-enero-2008-nivel-de-agua-muy-bajo-antiguo-pueblo-inundado-por-el-pantano_274429.html

TRAGÓ DE NOGUEIRA (LLEIDA)

Antiguo municipio y pueblo de la comarca de La Noguera, provincia de Lleida, cuyos núcleos quedaron anegados por la construcción de los embalses de Canelles y Santa Ana, en 1964.

Aún se conservan algunos restos del castillo de Tragó y del monasterio cisterciense femenino de Santa María de Vallverd, construido en 1172.

El pueblo antes de desaparecer bajo las aguas:

El desalojo de Tragó:

Las aguas del pantano anegando las calles del pueblo:

https://www.facebook.com/TragoNoguera

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/04/26/album/1335460418_083064.html#1335460418_083064_1335461139

PEÑARRUBIA (MÁLAGA)

Antiguo municipio de la provincia de Málaga que pertenecía a la comarca de Guadalteba. El municipio también abarcaba la denominada barriada de Gobantes, donde se encontraba la estación de ferrocarril.

Se encontraba situado al pie de la sierra que lleva su nombre, entre los municipios de Teba, Campillos y Ardales.

Perteneció al Condado de Teba desde la conquista castellana. En 1844 logró su independencia del condado pasando a tener término municipal propio, gracias a la cesión de territorios de Teba.

A partir de 1971 fue desalojado para construir el embalse de Guadalteba, dejando de ser municipio en 1973, y anexionándose su término municipal al de Campillos.

El desalojo fue traumático para muchos de sus vecinos, personas mayores que se aferraban al lugar donde siempre habían vivido. Algunos esperaron hasta última hora, incluso se escondieron para quedarse y la Guardia Civil tuvo que darles un aviso porque subía el agua.

La mayoría de las casas del municipio fueron derruidas, para evitar que los vecinos volvieran, inmediatamente después de que se produjo el desalojo, pero se conservaron el colegio, la iglesia y el cuartel de la Guardia Civil, para ser usados por la Confederación Hidrográfica del Sur.

Posteriormente se procedió a la inundación del pueblo, que hoy yace en el fondo del embalse. Varias carreteras y un tramo de via férrea también fueron inundados, por lo que tuvieron que ser sustituidas por otras, construidas fuera del terreno ocupado por el embalse.

La mayoría de los vecinos del pueblo, que rondaban los 1.800, se mudaron a la barriada de Santa Rosalía en la capital malagueña, dónde se les ofrecieron viviendas a precios económicos.

El campanario resistió por encima del nivel del embalse durante muchos años, hasta que hubo que derribarlo. En la actualidad, debido a las sequías, han quedado al descubierto, en muchas ocasiones, los restos de la iglesia y el cementerio del pueblo.

http://www.malagaenblancoynegro.com/2007/10/19/penarrubia/

Via: http://curiososincompletos.wordpress.com/2012/09/15/iberia-sumergida-pueblos-desaparecidos-bajo-las-aguas/

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Gi dice:

    Mi abuelo era de Peñarrubia 🙂

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: