7 poemas de Friedrich Nietzsche para reflexionar

Nietzsche fue un filósofo, ensayista y crítico cultural alemán. Sus escritos sobre la verdad, la moral, el lenguaje, la estética, la teoría cultural, la historia, el nihilismo , el poder, la conciencia y el significado de la existencia han ejercido una enorme influencia en la filosofía y la historia intelectual occidentales.

Nietzsche habló de “la muerte de Dios ” y previó la disolución de la religión y la metafísica tradicionales. Algunos intérpretes de Nietzsche creen que adoptó el nihilismo, rechazó el razonamiento filosófico y promovió una exploración literaria de la condición humana, sin preocuparse por obtener la verdad y el conocimiento en el sentido tradicional de esos términos. Sin embargo, otros intérpretes de Nietzsche dicen que al intentar contrarrestar el ascenso previsto del nihilismo, estaba comprometido en un programa positivo para reafirmar la vida, por lo que pidió un enfoque radical y naturalista repensar la naturaleza de la existencia humana, el conocimiento y la moralidad. En cualquiera de las interpretaciones, está de acuerdo en que sugirió un plan para «convertirse en lo que uno es» a través del cultivo de los instintos y diversas facultades cognitivas, un plan que requiere una lucha constante con las propias herencias psicológicas e intelectuales.

Nietzsche afirmó que el ser humano ejemplar debe crear su propia identidad a través de la autorrealización y hacerlo sin depender de nada que trascienda esa vida, como Dios o un alma. Esta forma de vida debería afirmarse incluso si se adoptara, de manera más problemática, una visión radical de la eternidad, que sugiriera el “eterno retorno” de todos los acontecimientos. Según algunos comentaristas, Nietzsche propuso una teoría cosmológica de la «voluntad de poder». Pero otros lo interpretan como no demasiado preocupado por elaborar una cosmología general. Preguntas sobre la coherencia de los puntos de vista de Nietzsche: preguntas como si estos puntos de vista podrían tomarse juntos sin contradicción, si los lectores deberían desacreditar cualquier punto de vista en particular si se demuestra que es incoherente o incompatible con otros.

7 poemas de Friedrich Nietzsche para reflexionar

HACIA NUEVOS MARES

Allí quiero ir; aún confío
en mi aptitud y en mí.
En torno, el mar abierto, por el azul
navega plácida mi barca.
Todo resplandece nuevo y renovado,
dormita en el espacio y el tiempo el mediodía.
Sólo tu ojo — desmesurado
me contempla ¡oh Eternidad!

ECCE HOMO

¡Sí! ¡Sé de dónde procedo!
Insaciable cual la llama
quemo, abraso y me consumo.
Luz se vuelve cuanto toco
y carbón cuanto abandono:
llama soy sin duda alguna.

¡HOMBRE! ¡PRESTA ATENCIÓN!

¡Hombre! ¡Presta atención!
¿Qué dice la profunda medianoche?
«Yo dormía, dormía —
De un profundo sueño desperté: —
El mundo es profundo,
y pensado aún más profundo que el día.
Profundo es su dolor —,
el gozo — más profundo aún que el sufrimiento.
Dice el dolor: ¡pasa!
Mas todo gozo quiere eternidad,
— ¡quiere profunda, profunda eternidad!».

ENTRE AMIGOS

Un epílogo

1

Hermoso es compartir el silencio,
más hermoso es compartir la risa —
tumbado sobre el musgo a la sombra del haya,
bajo un cielo de seda
reír alegre entre amigos
dejando ver los blancos dientes.
Si lo hice bien, callemos,
si lo hice mal, riamos,
y hagámoslo siempre peor,
hagámoslo peor, y maliciosos riamos
hasta ascender a nuestra sepultura.
¡Amigos! ¡Sí! ¿Así ha de suceder?
Hasta la vista. ¡Amén!

2

¡Ni disculpas, ni perdón!
¡Envidiad alegres, cordialmente libres,
el tono, el corazón y la hospitalidad
de este libro tan poco razonable!
Creedme, amigos, ¡no para ser maldita
me fue concedida mi sinrazón!
Lo que yo encuentro, lo que yo busco,
¿estaba ya en algún libro?
¡Honrad en mí la secta de los locos!
¡Aprended de este libro enloquecido
cómo la razón — «entra en razón»!
Ea, amigos, ¿ha de suceder?
Hasta la vista. ¡Amén!

PARA BAILARINES

Hielo liso,
un paraíso
para quien bailar bien quiso.

LA GAYA CIENCIA

Esto no es un libro: ¡qué encierran los libros,
esos sarcófagos y sudarios!
El pasado es su botín:
pero aquí vive un eterno Presente.
Esto no es un libro: ¡qué encierran los libros!
¡qué encierran sarcófagos y sudarios!
Esto es una voluntad, una promesa,
esto es un viento marino, un levar anclas,
esto es una última ruptura de puentes,
un rugido de engranajes, un gobernar el timón;
¡brama el cañón, blanco humea su fuego,
ríe el mar, la inmensidad!

SOLITARIO

Graznan las cornejas
y aleteando se dirigen a la ciudad;
pronto nevará.
¡Feliz aquel que aún tiene patria!
Ahora estás petrificado
y miras hacia atrás ¡cuánto tiempo ha pasado!
¿Por qué has huido, loco, por el mundo
ahora que el invierno se aproxima?
El mundo: puerta muda y fría
abierta a mil desiertos.
Quien perdió lo que tú perdiste
en parte alguna se detiene.
Ahora estás pálido,
condenado a un viaje de invierno,
al humo semejante,
que sin cesar tiende a más fríos cielos.
¡Vuela, pájaro, grazna tu canción
en tono de pájaro desértico!
¡Esconde, loco, en hielo y en desprecio
tu sangrante corazón!
Graznan las cornejas
y aleteando se dirigen a la ciudad:
— pronto nevará.
¡Infeliz aquel que de patria carece!

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1 respuesta

  1. Para reflexionar, sí, como no podía ser de otro modo.

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