Cuarentones, cincuentones, sesentones…

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Un grupo de amigos cuarentones se encuentran para elegir el sitio
donde van a cenar todos juntos. Finalmente se ponen de acuerdo en
cenar en el restaurante del Café Central, porque las camareras son
guapas, llevan minifalda y escotes generosos.918

Diez años después, los mismos amigos, ya cincuentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el menú
es muy bueno y hay una magnífica carta de vinos.

Diez años después, los mismos amigos, ya sesentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque es un
sitio tranquilo, sin ruidos y tiene salón para no fumadores.

Diez años después, los mismos amigos, ya setentones, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, porque el
restaurante tiene acceso para minusválidos e incluso hay ascensor.IMG_2276

Diez años después, los mismos amigos, ya octogenarios, se reúnen de
nuevo para elegir el restaurante donde ir a cenar. Finalmente se ponen
de acuerdo en cenar en el restaurante del Café Central, y todos
coinciden en que es una gran idea porque nunca han cenado allí.

Sí, ríete, pero vete acostumbrando.. Lo importante es seguir quedando.



http://elmagodeoz.wordpress.com/2013/11/02/como-la-vida-misma-2/#comments

 

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