Descubre los rincones más bonitos y desconocidos de Ibiza

Uno de los destinos turísticos más importantes de nuestro país es, sin lugar a dudas, la isla de Ibiza. La también conocida como Isla Blanca, recibe miles de turistas al año de todas partes del mundo, gran parte de ellos de enorme relevancia pública, que se acercan atraídos por la amplia oferta de hoteles en Ibiza, las bonitas playas que alberga y, por supuesto, el famoso ambiente de fiesta que envuelve la isla. Sin embargo, Ibiza es mucho más que sol y discoteca. Aquellos que se atrevan a alejarse de los lugares turísticos más convencionales podrán descubrir sitios únicos de gran belleza, la mayoría calas preciosas, prácticamente vacíos de turistas que harán la vuelta muy difícil.

La Dalt Vila

El casco antiguo de Ibiza recibe el nombre de Dalt Vila (ciudad alta) al encontrarse elevado sobre un pequeño monte. Encuadrada en unas imponentes murallas declaradas Patrimonio de la Humanidad en 1999, en su interior se localizan algunos de los edificios más destacados de la isla como la Catedral de la Virgen de las Nieves, el Ayuntamiento (antiguo convento de dominicos) los baluartes de defensa, la Iglesia de Santo Domingo o varios museos como el de arte contemporáneo. Al atardecer aprovecha para dar un paseo por sus calles ya que las vistas de la ciudad serán espectaculares con el puerto de Ibiza completamente iluminado.

Cala Es Portitxol

En el norte de la isla se encuentra una pequeña y cerrada cala que se asemeja a un lago y que pasa bastante desapercibida para la mayor parte de los turistas. El motivo es sencillo. Descubrir dónde está no es tarea fácil a lo que se añade su difícil acceso sorteando un desnivel de unos 150 metros a pie aproximadamente. Sin embargo, todo merece la pena al pisar la arena. Sus aguas color turquesa, el impresionante fondo marino y el entorno natural rodeado de bosques de pinos la convierten en una cala de ensueño para aquellos que buscan un lugar paradisiaco donde relajarse en soledad. Además, los aficionados al buceo y el snorkel verán cumplidos sus sueños.

Santa Eulalia del Río

A solo 14 km. de la capital se ubica Santa Eulalia del Río, el tercer municipio con más habitantes de la isla, caracterizado por tender a un turismo mucho más familiar. Con una amplia oferta hotelera con hoteles como Iberostar Santa Eulalia, excelentes restaurantes y un exclusivo puerto deportivo Santa Eulalia ha evolucionado convirtiéndose en una zona bastante elegante de turistas. Entre los puntos de interes del municipio se encuentran la Iglesia de Santa Eulalia y el Museo Barrauen el Monte Puig de Missa, los mercados de las Dalies y Punta Arabí y el bonito Paseo Marítimo de la Alameda que, en un tramo concreto, conduce la pequeña cala Calo de S’Alga en la que poder disfrutar de la naturaleza en plena paz.

Mirador de Cala D’Hort

La pequeña Cala D’Hort, declarada Parque Natural, acoge unas de las mejores puestas de sol de toda la isla con el mágico islote Es Vedrá recortándose en el horizonte. El misterio que envuelve a este islote se refleja en Cala D’Hort, por lo que en ocasiones esta se llena de personas atraídas por la majestuosidad del lugar. Pero para tener una vista privilegiada del atardecer, quédate en los acantilados situados antes de llegar a la playa a los que se accede a través del desvío de Es Cubells. Siguiendo el camino llegarás hasta la Torre des Savinar o Torre del Pirata. Podréis quedarás tanto en los acantilados como subir a la torre, lo que es seguro es no os decepcionarán las vistas.

Islote Es Vedrà

Como hemos comentado, frente a Cala D’Hort se localiza el islote Es Vedrà, uno de lugares más icónicos de la isla de Ibiza con casi 400 metros de altura. Junto con Es Vedranell forma parte de la Red Natura 2000 y son considerados Reserva Natural Marítimo Terrestre. Aunque no es posible visitarla al ser espacio protegido, sí es posible contemplarla a través de rutas marítimas organizadas por la propia reserva en la que podréis observar algunas cuevas excavadas en los acantilados que antiguamente se encontraban habitadas. Sin embargo, lo más relevante son las numerosas leyendas y relatos acerca de Es Vedrà, pues son muchos los que afirman haber visto extrañas luces entrando y saliendo del agua sin razón alguna.

Atlantis

Popularmente conocida como Atlantis, aunque su nombre real es Sa Pedrera de Cala D’Hort, este lugar fue una antigua cantera de marés de la que se extrajo gran parte del material utilizado para levantar las murallas de Dalt Vila. Actualmente es una de las zonas más escarpadas y desconocidas de la isla, aunque es posible ver a alguna que otra persona por allí. Como consecuencia de los cortes y las extrañas estructuras de la roca se han ido formando con el tiempo unas pequeñas piscinas naturales de aguas turquesas de gran belleza. Además, en las paredes de roca es posible contemplar dioses de la cosmogonía hindú pintados así como figuras talladas y pequeños altares, envolviendo al lugar en un aura mística.

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1 respuesta

  1. . dice:

    Me viene de perlas porque estoy allí ahora

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