Lo que debes saber sobre la tos alérgica y cómo combatirla

Todos hemos experimentado momentos en los que nos sobreviene repentinamente la tos, algo totalmente normal y que en ocasiones puede resultar hasta positivo, ya que es la manera en la que el cuerpo expulsa cualquier sustancia irritante de los pulmones, evitando así que se presenten infecciones; además con ello se logra que la garganta y las vías respiratorias permanezcan despejadas.

Sin embargo, cuando ésta circunstancia se vuelve permanente o repetitiva, puede también ser el indicador que estamos desarrollando tos por alergia o algún otro tipo de enfermedad, siendo lo más recomendable consultar con el médico.

¿Cómo distinguir entre alergia u otra enfermedad?

Cuando alguien padece algún tipo de alergia su cuerpo reacciona de forma exagerada ante algo que suele ser inocuo para el resto de las personas. Los alérgenos más comunes suelen ser el polen, los ácaros o incluso los animales, concretamente a una proteína que se encuentra en su saliva, y que suele esparcirse a través del pelo, que es lamido por el animal en sus rutinas de limpieza, de ahí la falsa creencia de que se tiene alergia al pelo de ciertos animales.

En general, éste cuadro se vuelve crónico cuando la persona presenta tos por un tiempo considerable, haciendo que no pueda conciliar el sueño y no se tenga un descanso reparador e inclusive provocando dolor en las costillas.

No obstante, como los síntomas pueden asimilarse a otro tipo de enfermedades, como bronquitis, reflujo gastroesofágico o infecciones del tracto respiratorio, es importante que se acuda al médico, quien, de acuerdo con la sintomatología que presente, y después de una revisión física y algún análisis, puede dar un diagnóstico acertado.

¿Cuál es el tratamiento para combatir esta enfermedad?

Una de las mejores formas es identificando el factor desencadenante. Por ejemplo, entre las causas más frecuentes que producen alergia están los ácaros del polvo, el polen, o las mascotas, entre otros. Para poder determinar cuáles son los alérgenos a los que somo sensibles debemos realizarnos unas pruebas que normalmente son cutáneas y que no producen ningún dolor, en todo caso picazón. Una vez determinados nuestros alérgenos el medico nos prescribirá un tratamiento dependiendo de los síntomas, su intensidad y su durabilidad, que suele estar compuesto por algún tipo de antihistamínico, inhaladores con acción broncodilatadora en caso de padecer asma extrínseca como tratamiento preventivo y algún tratamiento de rescate en caso de que se pueda producir una crisis alérgica.

Normalmente, además del tratamiento médico, nos indicarán algunas pautas para evitar los alérgenos como pueden ser quitar las alfombras, utilizar ropa de cama anti alergénica o lavarla con agua caliente por lo menos una vez a la semana, limpiar el polvo de manera habitual para evitar su acumulación.

Cuando la tos por alergia es desencadenada por polen, lo ideal es cambiarse de ropa y ducharse después de estar fuera de casa, no colgar la ropa en el exterior y en caso de picos de polen en el ambiente usar mascarillas o cubrirse nariz y boca cuando se está en exteriores y cerrar ventanas y puertas.

Usar aparatos con filtro HEPA ya sea en aspiradores, aires acondicionados, humificadores o purificadores de aire para reducir los alérgenos, e intentar mantener un nivel de humedad adecuado.

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