Me preparo para exigir mi derecho a ser feliz

Me preparo para pisar las calles nuevamente. Me preparo para gritar, para cantar y saltar. Quiero que me escuchen los pájaros y los árboles, los sordos y los mudos, los que miran para el otro lado y los que nos desprecian. Me preparo para unirme a decenas de miles de personas que este sábado, 15 de octubre, exigirán en todo el mundo su derecho fundamental a la utopía, a ser feliz, a una democracia real.

Quiero bajarme del escenario de este teatro de la simulación en el que mis derechos sociales, heredados de generaciones de sangre y lucha, se evaporan con la excusa de que mi ser persona genera pérdidas a un Estado saqueado por los malabaristas de futuros, los ingenieros de productos tóxicos, los ladrones de cuello blanco. No quiero renunciar a mis derechos sociales porque es mi obligación defenderlos para la nueva generación. Es la cadena que llamamos progreso. Quiero bajarme de los políticos que tiraron la toalla de la ilusión, de los discursos catastrofistas repetidos desde los coches oficiales, desde los consejos de administración blindados, desde los círculos de empresarios que no emprenden, solo acaparan en espera de más beneficio. Quiero defender la educación pública gratuita porque defiendo la crítica y el pensamiento libre.

Quiero otra democracia, quiero otros representantes. No los que me impone el hacedor de las listas que premia la obediencia y no el talento. Quiero un mundo libre de los mediocres. Quiero una televisión pública repleta de anaspastores. Quiero un periodismo que incordie, que descubra a los impostores, que los exponga al escarnio. Quiero una sociedad despierta, exigente, de ciudadanos, no de consumidores. Quiero hospitales y asilos que no maltraten a los ancianos, a nuestros mayores, los que nos dieron el testigo. Quiero otro mundo mejor. Un mundo que gire despacio, que me permita pararme, pensar. Quiero unos periódicos que me ofrezcan historias de perdedores, que de ganadores estoy harto. Quiero un mundo sin hambre, sin multinacionales-piraña. Quiero un mundo en el que líderes como Barack Obama no nos fallen. Quiero un mundo lleno de Mandelas. Y de música. Y de personas inteligentes como El Roto. Feliz día de esperanza.a20111007elpepivin_41

Fuente:http://www.ramonlobo.com/2011/10/13/me-preparo-para-exigir-mi-derecho-a-ser-feliz/

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